Reflexión sobre una lectura: "35 kilos d'espoir"
En cuanto leí este libro, varias personas reales y personajes de libros se me vinieron a la mente. En mi opinión es porque, en el fondo, todos somos personas y todos hemos tenido 13 años, por lo que hemos pasado por lo que Grégoire pasa. Aún así, mientras leía este libro 3 personas y personajes vinieron a mi mente, incluso antes de hacer este ejercicio : El Principito, Leonardo Da Vinci y yo mismo.
Para comenzar, pude verme reflejado a mi mismo, sobre todo en la conversación que tiene con su abuela en la que esta le dice que la tortuga -del cuento de "La liebre y la tortuga"- ganó no por ser veloz, si no por ser constante; esta forma de pensar me encanta e identifica: El saber que cada persona necesita su tiempo, que todos no somos iguales ni perfectos por lo que cada uno hacemos grandes cosas a nuestro ritmo.
La misma idea se obtiene del principito, cuándo dice que todo el tiempo que perdemos en algo, es lo que lo hace valioso, es lo que nos hace domesticarlo y es lo que lo separa del resto. Aunque puedan parecer ideas diferentes, ambas valoran mucho el tiempo, y no solo eso, también me animan a pensar que la vida es mucho mas larga de lo que creemos y que en vez de pensar que la vida es muy corta, debemos pensar que es extensa, que tenemos tiempo para hacer de todo, para descansar, para sentir, para pintar y cantar incluso...
Esta perspectiva me parece verdaderamente humana y realista. En resumidas cuentas, alabo el tiempo que tenemos y el hacer con el lo que nos pida el corazón, a nuestro ritmo, también admiro lo diferentes que somos unos de otros, pese a compartir mucho; cosa que nunca hay que olvidar, ya que, si se olvida que todos somos iguales, dejaremos de ser humanos y eso es lo peor que nos puede pasar.
Ya he citado dos de las tres cosas a las que me ha recordado el libro, la tercera es mas objetiva, pero es la que ha dado pie a los pensamientos antes detallados: da Vinci.
Leonardo, cómo todos sabemos, fue un gran hombre del Renacimiento, significando que fue un hombre que controlaba varias ramas del conocimiento; también se le podría llamar un verdadero filósofo. Pese a sus proezas, se dice que en el colegio siempre sacó muy malas notas, sobre todo en matemáticas, ciencia que luego admiró. Esto me recuerda a la increíble habilidad ingenieril de Grégoire, en la que solo confiaban sus abuelos. También me anima a seguir adelante, a seguir investigando, conociendo y leyendo, y no porque un estúpido sistema educativo me lo diga, sino por el hecho de querer conocer, ojo no olvidando nunca la importancia de las artes (comúnmente excluidas en el termino productividad, inteligencia o conocimiento...) incluso la del silencio y el aburrimiento. Me parece verdaderamente esencial el perder el tiempo, ya que es lo que nos hace valorar las cosa en las que lo perdemos...
Reincidiendo en un tema ya tratado: En "El Principito" hay un guardia de tráfico de trenes que en vez de beber agua, ingiere unas pastillas que hidratan y supuestamente te ahorran unos 53 minutos de vida. El principito le pregunta al hombre que que haría con esos minutos y él le dice que algo productivo y le repite la misma pregunta. El joven le responde que él preferiría gastarlos en andar tranquilamente hacia una fuente. Esta idea de que, pese a que nuestro tiempo sea finito, no tengamos que ser productivos todo el rato, es decir, el no tener que estar aprendiendo cosas constantemente, me parecen filosofías magníficas, tampoco sería tiempo perdido, sería tiempo para descansar, contemplar y respirar; incluso contando con una vida tan efímera como la del principito.
Por último me fascina la forma que tiene el Principito de lidiar con la muerte y lo asustado pero valiente que está, esto me demuestra su humanidad y coraje (lo mismo se puede decir de Gregoire, viendo cómo afronta la muerte de su abuelo). Verdaderamente creo que "El Principito" es mi libro favorito, debido a que pese a haberlo leído repetidas veces y haber hecho múltiples resúmenes, conclusiones y reflexiones; nunca es lo mismo: Conforme que crezco, me doy cuenta de un nuevo matiz, uno que no había visto antes; y creo que eso es la vida misma, el cambio de perspectiva constante, que, con suerte, se dará hasta el ultimo de mis días.
Por eso, agradezco mucho el habernos hecho leer este libro, que tanto me ha recordado al otro y me ha obligado a reflexionar acerca de todos estos temas esenciales...
No estoy del todo seguro si he sido claro a la hora de plasmar mis pensamientos, aún así espero que, tú, querido lector, te hayas sentido identificado en alguna de mis palabras, ya que así se comprobaría una parte del mensaje de esta reflexión y con eso bastaría para verse cumplido mi propósito cómo escritor.

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